Saltar al contenido

/ APRENDEHISTORIA PERSONAL[11/12]

Cómo aprendí SEO en 2012 sin saber lo que era

Una tienda de bicicletas, un Wordpress destartalado y la pregunta «por qué no aparecemos en Google» que cambió mi carrera. Recuerdos imprecisos de un oficio que entonces no se llamaba así.

CURIOSO5 min lectura870 palabrasJesús Porres

A finales de 2012 trabajaba en una tienda de bicicletas en Valencia, en el departamento de atención al cliente. Tenía 24 años y una carrera de Filología que entonces no servía para nada. La tienda tenía web, un WordPress de 2010 con plantilla genérica y unas 400 fichas de producto metidas a mano. Los clientes llegaban por la puerta o por el teléfono. La web era casi decorativa.

Un día el jefe entró al despacho y dijo, sin venir a cuento: «No salimos en Google. ¿Alguien sabe por qué?». Me ofrecí a mirarlo el fin de semana, sin tener ni idea de qué iba a mirar. Esa frase, dicha sin solemnidad un martes por la tarde, fue lo que me sacó de un trabajo en el que no iba a crecer.

Lo que hice mal y por qué funcionó

Lo primero que hice fue lo más obvio: buscar en Google «bicicletas Valencia». No salíamos en las cinco primeras páginas. Pero salía un blog de ciclismo urbano valenciano que enlazaba a tiendas, y nosotros no estábamos. Mandé un email al chico que llevaba el blog y le pregunté si nos añadía. Lo hizo a la semana. Empezamos a recibir 3-4 visitas/día desde ahí.

Lo segundo fue darme cuenta de que las fichas de producto se llamaban todas «producto-1», «producto-2». Las renombré una a una durante seis semanas con sus nombres reales («bicicleta-urbana-orbea-tour», «bicicleta-niño- cuadro-acero»). Eso, sin saberlo, era SEO on-page. Hoy parece ingenuo. Entonces era simplemente «hacer las cosas con sentido común».

Lo tercero, que ahora sé que fue lo más importante, fue escribir. Empecé a publicar un post a la semana en el blog de la tienda. No sabía qué era una keyword pero sí sabía qué preguntaba la gente cuando entraba: «¿qué bicicleta llevo si voy con el niño detrás?», «¿cuánto dura una cadena?», «¿merece la pena la eléctrica para 5 km al día?». Empecé a contestar esas preguntas por escrito. Las visitas se triplicaron en seis meses.

Cuando descubrí que tenía nombre

Fue Carlos, un cliente habitual que era publicista, el que un día me dijo «lo que tú haces se llama SEO». Le pedí que me explicara. Me pasó un PDF de Aleyda Solís de 2011, en inglés, sobre estrategia editorial para SEO. Lo leí cuatro veces. Lo entendí a la tercera. A la cuarta empecé a tomar notas.

Tres meses después dejé la tienda de bicicletas y empecé a buscar trabajo como «junior SEO». Mi único portafolio eran las gráficas de Analytics de la tienda. Me cogieron en una agencia pequeña de Madrid y allí estuve dos años, aprendiendo de gente que sabía mucho más que yo y a la que estaré agradecido toda la vida.

Lo que de aquello sigue vigente

Mucho. Casi todo, en realidad. El SEO técnico ha cambiado —en 2012 no había Schema, no había Core Web Vitals, no había mobile-first index— pero la idea central sigue: responder bien a las preguntas que la gente hace, en un formato que la máquina entienda. El resto son detalles que se adaptan cada dos años.

A veces, cuando veo a un cliente nuevo perdido entre herramientas, dashboards y plugins, le pregunto: «¿Qué pregunta hace tu cliente cuando entra por la puerta?». Esa pregunta, contestada en una página de tu web, es probablemente la única estrategia SEO que necesitas para empezar. El resto se construye encima.

[[ ¿RESUELVE TU CASO? ]]

Hablamos sin compromiso.

Diagnóstico inicial gratuito de treinta minutos. Te digo qué veo, qué cambiarías, y si tiene sentido o no que trabajemos juntos. Sin packs cerrados.

[email protected]

[ SEGUIR LEYENDO ]

Cómo aprendí SEO en 2012 sin saber lo que era — Jesús Porres · Jesús Porres