Cómo auditar el SEO de tu web tú mismo (sin herramientas de pago)
Una primera revisión del SEO de tu negocio con herramientas gratis y en una tarde. Seis comprobaciones que te dicen si tu web está sana o tiene fugas.
No hace falta que contrates a nadie para hacerte una idea de cómo está el SEO de tu web. Una primera revisión, la que detecta los problemas gordos, la puedes hacer tú en una tarde con herramientas gratuitas. No será tan fina como una auditoría profesional, pero te dirá si tu web está razonablemente sana o si tiene fugas que te están costando clientes.
Te dejo seis comprobaciones, en orden, que cubren lo que más importa. Si pasas las seis, vas bien. Si fallas en varias, ya sabes que hay trabajo.
Antes de empezar: lo que necesitas
Nada de pago. Solo:
- Tu web abierta en el navegador.
- Tu móvil.
- Una cuenta de Google (para Search Console y PageSpeed).
Con eso vas sobrado para una primera auditoría. Vamos.
1. ¿Te ve Google siquiera?
De nada sirve lo demás si Google no tiene tu web en su índice. Compruébalo así: en Google, busca site:tudominio.com (con tu dominio real, sin espacios). Te saldrán las páginas tuyas que Google tiene indexadas.
- Si salen tus páginas principales: bien, te ve.
- Si no sale casi nada o falta una página importante: problema gordo. Una página que no está en el índice no existe para Google.
Para el detalle, lo ideal es tener Google Search Console instalado, que te dice exactamente qué páginas indexa y cuáles no. Lo explico en el post sobre Search Console.
2. ¿Qué sale cuando alguien te busca?
Busca tu negocio en Google y mira el resultado: el título azul y la descripción gris debajo. Eso es lo primero que ve un cliente.
- ¿El título describe bien lo que haces y dónde? «Inicio» o «Bienvenido» como título es una oportunidad tirada.
- ¿La descripción invita a entrar o está vacía o cortada a mitad?
- Haz lo mismo con tus páginas de servicio principales.
Si los títulos son genéricos o repetidos en todas las páginas, ahí tienes una mejora fácil y de impacto.
3. ¿Cómo va de velocidad y en móvil?
Abre PageSpeed Insights, pega tu URL y mira sobre todo la pestaña de móvil. Te da una nota y una lista de qué frena la carga.
Y hazte la prueba real: abre tu web en el móvil con datos (sin WiFi). Si te impacientas esperando, tu cliente ya se ha ido. La velocidad afecta a que la gente se quede y a cómo te ve Google; lo desarrollo en el post sobre velocidad de carga.
4. ¿Está tu ficha de Google en condiciones?
Si tienes negocio local, esto pesa muchísimo. Busca tu negocio en Google y mira tu ficha (el recuadro con teléfono, horario, fotos y reseñas):
- ¿Está reclamada y con los datos correctos?
- ¿El horario está al día?
- ¿Tienes reseñas recientes y las respondes?
- ¿Hay fotos reales y actuales?
Una ficha abandonada es de lo que más clientes te cuesta sin que lo notes. Cómo dejarla fina está en el post sobre Google My Business.
5. ¿Respondes a lo que la gente busca de verdad?
Mira tus páginas con ojo crítico: ¿responden a lo que busca tu cliente, con sus palabras? Un error común es tener una sola página genérica de «servicios» en lugar de responder a búsquedas específicas.
Prueba el autocompletar de Google: escribe tu servicio y mira qué completa la gente. Si esas búsquedas específicas no tienen un sitio claro en tu web, las estás dejando escapar. Esto es la lógica de las palabras clave long tail: el pequeño gana en lo específico.
6. ¿Quién te enlaza (y quién no debería)?
Los enlaces de otras webs hacia la tuya influyen en cómo te ve Google. No necesitas herramientas de pago para una primera idea: busca menciones de tu negocio en Google y fíjate si webs serias de tu zona o sector te enlazan.
Lo importante en esta fase es una señal de alarma: si en el pasado alguien te «vendió enlaces» baratos, podrías tener enlaces basura apuntándote, y eso resta. Lo explico en el post sobre backlinks.
Qué hacer con el resultado
Si has pasado las seis comprobaciones sin sustos, tu web está en forma razonable para una pyme: dedica tu energía a contenido y a tu ficha. Si has fallado en dos o más, no cunda el pánico: significa que hay margen claro de mejora, y casi siempre las primeras correcciones son las que más mueven.
Esta auto-auditoría detecta lo evidente. Lo que no ve son los problemas técnicos enterrados, la canibalización entre páginas, los detalles de indexación o el porqué exacto de una caída. Para eso está una auditoría SEO profesional: cuando ya hiciste lo básico y aun así algo no cuadra, o cuando prefieres que alguien te diga en concreto qué arreglar primero y qué impacto esperar. Pero para empezar, las seis comprobaciones de arriba te dan más de lo que crees.
Preguntas frecuentes
¿Puedo auditar mi SEO sin pagar herramientas?
Sí, para una primera revisión. Con Google (la búsqueda site:, el autocompletar), Google Search Console y PageSpeed Insights —todo gratis— cubres lo esencial: indexación, títulos, velocidad, ficha local y contenido. Las herramientas de pago dan más detalle, pero no son necesarias para detectar los problemas gordos.
¿Cuánto tardo en hacer una auto-auditoría básica?
Una tarde es suficiente para las seis comprobaciones de este artículo si tu web no es enorme. No es un análisis exhaustivo, pero te da una foto fiable de si tu web está sana o tiene fugas evidentes.
¿Cuándo merece la pena una auditoría profesional?
Cuando ya hiciste lo básico y algo sigue sin funcionar, cuando has tenido una caída que no sabes explicar, o cuando prefieres una hoja de ruta clara de qué arreglar primero y con qué impacto. La auto-auditoría detecta lo evidente; la profesional llega a lo que está enterrado.
¿Necesito saber de tecnología para hacer esto?
No para estas seis comprobaciones. Están pensadas para un dueño de negocio, no para un técnico. Buscar tu web, mirar tu ficha y pegar tu URL en una herramienta gratuita no requiere conocimientos especiales. Lo técnico de verdad es lo que sí conviene delegar.
Si haces esta revisión y ves que tu web tiene varias fugas —o prefieres saltarte el paso a paso y que te lo diga alguien—, eso es una auditoría SEO: te digo qué está mal, qué arreglar primero y qué impacto esperar, sin compromiso de seguir.
